17 de abril de 2015

Lo que me encuentres

ya no es mío, ni tiene
billete de vuelta.

Quédate lo esencial,
lo deseable o necesario,
y reparte el resto.

Sólo quiero
un sitio justo en ti,
y que los demás
tengan algo mio
por tu mano.




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16 de abril de 2015

MIRA,

te voy a contar una cosa que me ronda.

No es la primera ni la última vez que suelto en público algo que suponga para alguien una desazón o una suerte, algo que para mí suponga una oportunidad o un caerme con tolequipo. Lo he soltado, tú lo sabes, con ese desparpajo irresponsable que cuando gano me dice:

-Así de natural-, y cuando pierdo:

-Por majarón.

En fin, no voy a desperdiciar en devaneos tu valioso tiempo. Cuando digo lo que siento, la gente sigue a lo suyo. El sol sigue calentando cuando sale, según el mes corriente. A veces llueve, y la calle se llena de gente mirando el móvil. El viento lleva las nubes de un lado a otro, gordas nubes tormentosas, o sutiles mechones de nubes que se despeinan en el aire. Y allá te las compongas con arranques eufóricos o zambullidas en la melancolía.

Contarte que, independientemente de todo, yo me quedo más tranquilo cuando el texto está colgado. Será un orgullo estúpido, sí. Será un engañarse a uno mismo, sí. Pero más tranquilo, tú. Después pasan momentos de alegría o días de vergüenza, pero lo que venía a decirte, en realidad, es que no sé qué hacer con lo que siento. A lo que sentimos no llegan las palabras. En el texto yo las veo esforzarse patéticamente en ritmos y cadencias, llenando con símiles y fenómenos atmosféricos los escandalosos agujeros de lo que nunca van a saber decir.

Sí, soy poco más que un mastuerzo reprimido, refugiado en la floritura sin sentido.

Te amo, y lo escribo en mis textos.

Los textos no son más que caídas elegantes.

Sigo varado en mi imposibilidad, sintiendo solo lo que escribo.

Nada más, eso era.

Seguimos.




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15 de abril de 2015

Mientras acaban

de girar las galaxias,

a nuestro favor
o a nuestro pesar,

sigo instalado
(más o menos cómodo)
en la fantasía, que
es una realidad más comprensiva.




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CONSECUENCIAS

Me acosté tarde,
me he levantado nervioso.

Con las vísceras manga por hombro.




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